viernes, 8 de abril de 2011

UNA HISTORIA... UN APRENDIZAJE

Hace ya algunos años, cuando estaba en tercero primaria con la profesora Emita que tenia como 50 anos, en un ejercicio de lectura en voz alta, mi amiga Marcela me piso tan duro el pie que empecé a llorar, no por el miedo de leer en voz alta, sino por el dolor de su pisotón...

Hoy le cuento esto pues he pensado y leído los artículos anteriores y hoy quería ofrecerles un artículo básico en la superación del miedo a hablar en público.

Escribo de miedo a hablar en público ya que también lo tuve, nadie habla de lo que no sabe.. la compensación de la que habla Freud es esta y está asociada al narcisismo es algo así como saldar una deuda con nosotros mismo y reivindicarnos en eso que nos ha costado trabajo en el pasado, no es raro ver matemáticos de muy alto nivel que en su origen presentaron inconvenientes en esta área. Bueno yo no soy la excepción a la regla y en mi primera infancia enfrente la timidez y el miedo a hablar en público.

Ahora les contaré lo que aprendí de esta historia 20 anos después:
En tercero primaria no sabía que necesitaba gafas y cuando leía en público empezaba en el renglón de arriba terminaba en el de abajo, mis maestros y compañeros no sabían que estaba asociado a un defecto visual.. solo hasta segundo bachillerato una maestra me ilumino en ese aspecto.. y puede resignifica mi historia pasada.

Ahora que les he contado mi historia, me gustaría conocer la suya .. Exorcizar los fantasmas es una buena forma de volver a empezar.. Le quitamos dramatismo a las historias dolorosas del pasado y nos volvemos un poco otros para nosotros mismos y así nos damos la oportunidad de ser otro, reinventarnos... es de eso de lo que he venido hablando en los otros escritos. Espero que con esta nueva luz el camino a la recuperación de la seguridad personal sea más fácil.

Hasta otro día, espero sus comentarios, historias y reinvenciones, en realidad me gustaría ser espectadora del cambio.